(Agraria.pe) Los países de las Américas fortalecerán, con el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), sus capacidades de anticipación, preparación y articulación regional ante los potenciales impactos del fenómeno de El Niño en la producción agropecuaria y los sistemas agroalimentarios en la región.
El respaldo del IICA se hará en coordinación con cada Estado Miembro de acuerdo con sus prioridades nacionales, en reconocimiento de que cada país lidera y ejecuta sus propias políticas, planes y mecanismos de preparación y respuesta.
Las autoridades aprobaron una resolución en la que encomiendan al IICA una respuesta articulada con cada país que incluya la actualización y ejecución de planes de acción, la puesta a disposición de experiencias con resultados positivos, el fortalecimiento de una visión regional sobre los escenarios, riesgos, demandas y capacidades disponibles; y la promoción de la cooperación Sur-Sur e intercambio de conocimientos.
La resolución también invita a otros organismos internacionales, agencias de cooperación, instituciones financieras, sector privado, academia y demás socios a coordinar esfuerzos y aportar capacidades técnicas y financieras.
Durante la reunión del Comité Ejecutivo, el IICA informó a los ministros y otras autoridades participantes que, durante las últimas semanas, las representaciones del Instituto en cada país del hemisferio han intensificado el diálogo con los actores del sector agropecuario para conocer sus prioridades, las acciones que ya están desarrollando y las áreas en las que requieren acompañamiento.
Como resultado de este acercamiento, en cerca del 30% de los países ya se han identificado necesidades y solicitudes concretas de cooperación técnica vinculadas a El Niño, y se estima que durante los próximos seis meses podrían surgir demandas en aproximadamente el 80% de los países.
Las prioridades se concentran en tres líneas de acción: monitoreo y gestión de riesgos, adaptación y recuperación productiva, y gestión del agua y resiliencia hídrica.
Riesgos distintos, demandas urgentes de cooperación
En el contexto técnico presentado en el Comité Ejecutivo, se destacó que El Niño tendrá impactos diferentes en las Américas. Sus efectos variarán según la región, el territorio y los sistemas productivos. Mientras algunas zonas podrían enfrentar sequías, déficit hídrico y temperaturas superiores al promedio, otras podrían registrar lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos.
En el oeste y suroeste de Estados Unidos, el norte de México, el Corredor Seco Centroamericano, el Caribe oriental y sectores del altiplano andino y del nordeste de Brasil, los escenarios analizados apuntan a mayores riesgos de calor, lluvias irregulares y escasez de agua. Estas condiciones podrían afectar la disponibilidad de riego, la ganadería, los cultivos de temporal y, especialmente, a los pequeños productores.
En otras zonas de la región Andina y del Cono Sur podrían presentarse precipitaciones superiores a lo normal, con riesgos de inundaciones, deslizamientos y afectaciones a cultivos, infraestructura y cadenas productivas.
Acciones articuladas en cada país
“Estamos de acuerdo con el enfoque que plantea el IICA en cuanto a alerta temprana, anticipación a eventos, trabajar juntos para sumar capacidades y responder adecuadamente a estos fenómenos climáticos”, mencionó Julio Duarte Van Humbeck, embajador de Paraguay en Costa Rica, quien compartió avances en su país en sistemas de información agrometeorológica, balance hídrico agrícola, modernización de estaciones meteorológicas, coordinación interinstitucional y planes de gestión de riesgos.
Fernando Vargas, viceministro de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, puso énfasis en la importancia de garantizar la seguridad alimentaria, la disponibilidad de granos básicos, la cooperación entre países, los mecanismos financieros y los seguros de cosecha como instrumentos que podrían fortalecerse mediante una alianza regional.
“Todos los países estamos haciendo las acciones que consideramos pueden de mejor forma disminuir el impacto y propiciar la disposición de alimentos para garantizar seguridad alimentaria. Algunos de nuestros países no vamos a poder sembrar ciertos cultivos en las épocas que normalmente se siembran por efecto de El Niño, eso aumentaría la pérdida, entonces, el tema de granos básicos se convierte en indispensable, y ahí la cooperación entre países es clave para el intercambio de productos bajo reglas claras y accesibles”, explicó.
Cleber Soares, viceministro de Agricultura y Ganadería de Brasil, apuntó: “este tema es muy importante para todos, yo coloco al MAPA y al Instituto Nacional de Meteorología, que hace dos meses contribuimos con la Organización Mundial de Meteorología para las perspectivas de El Niño en América Latina y el Caribe, a disposición para los países que necesitan no solo los temas de escenario para este fenómeno, sino, principalmente, para aquellos de riesgo climático”.