En Perú, la diversidad de microclimas impone desafíos únicos para nuestra agricultura. Muchos cultivos con gran potencial en mercados internacionales se ven limitados por condiciones adversas como sequía, salinidad, suelos, climas y otros factores ambientales. Ante este panorama, se han propuesto dos caminos:
1.Organismos Vivos Modificados (OVM):
El cual implica la modificación directa del ADN para conferir características específicas (tolerancia a la sequía, resistencia a la salinidad, etc.).
En paises con cultivos comodites como Brasil y Estados Unidos, el Maíz o la soya se cultivan a gran escala, donde la rentabilidad puede justificar el uso de OVM.
Sin embargo, existen riesgos de impactos medioambientales, seguridad alimentaria y posibles contaminaciones cruzadas, factores críticos en un país de biodiversidad y de productos tradicionalmente orgánicos como el Perú.
2. Mejoramiento Tradicional Potenciado con Inteligencia Artificial:
Basado en cruzar plantas que ya presentan variabilidad natural, acelerado mediante IA. La magia de la IA hace que se analicen datos genéticos y fenotípicos para identificar combinaciones exitosas.
Optimiza ciclos de selección y simula condiciones ambientales, reduciendo drásticamente el tiempo (de 10–20 años a la mitad, o incluso menos).
Esto ya se hace en viveros internacionales, el Perú ya posee sesenta variedades de arándanos, cada variedad busca determinadas características como el grado brix, blum y mayor productividad. Tambien podría aplicarse al desarrollo de arroz tolerante a suelos salinos o Maiz resistente a la sequía, adaptados a los microclimas peruanos sin alterar la esencia orgánica y tradicional que nos caracteriza.
Recomendaciones para el Gobierno:
Propongo que el Estado incentive la creación de centros de investigación y viveros que integren la inteligencia artificial al mejoramiento tradicional. Algunas medidas podrían ser:
Exoneraciones fiscales: Brindar beneficios tributarios a quienes desarrollen cultivos adaptados de forma rápida y con aplicación inmediata mediante esta metodología.
Inversión en innovación: Crear un "Silicon Valley del mejoramiento tradicional con IA", donde se concentren recursos, talento y tecnología para potenciar una agricultura sostenible, de nicho y de alto valor en el exterior.
En mi opinión, para un país tan diverso como el Perú —donde nuestros productos son reconocidos por su carácter orgánico y tradicional— es más conveniente apostar por métodos tradicionales potenciados con IA. Este enfoque no solo reduce los riesgos asociados a los OVM, sino que también protege nuestro medio ambiente y respeta la identidad de nuestros cultivos.
El verdadero debate debe centrarse en cómo acelerar y optimizar el mejoramiento tradicional a través de la inteligencia artificial, creando soluciones adaptadas a nuestras condiciones y necesidades, y potenciando así una agricultura inclusiva y sustentable.
Soñar no cuesta nada.