COLUMNA DE:
Fernando Cillóniz

Fernando Cillóniz

Presidente de la consultora Inform@cción
06 enero 2026 | 11:22 am Por: Fernando Cillóniz

"Todos los años, los agricultores de todo el Perú aguardamos con impaciencia el inicio de la temporada de lluvias".

Reservorios, solo reservorios y nada más que reservorios

Reservorios, solo reservorios y nada más que reservorios

La temporada de lluvias 2025/2026 empezó temprano. Efectivamente, las primeras lluvias empezaron en octubre pasado. Sin embargo, mucha agua dulce se perderá en el mar.

Todos los años, los agricultores de todo el Perú aguardamos con impaciencia el inicio de la temporada de lluvias. Y semanas más, semanas menos, las aguas de lluvia siempre llegan a los valles de la Costa. Siempre.

Luego, superada la angustia de la espera del agua, entramos al segundo capítulo de la historia: la preocupación por los desbordes de ríos o —lo que es peor— las inundaciones o huaicos.

¿Cómo hacer para tener agua todo el año, sin huaicos ni inundaciones? La respuesta es muy sencilla: reservorios, solo reservorios y nada más que reservorios… sobre todo en las nacientes de nuestras cuencas. Asimismo, plantar muchos árboles y cercar muchos pastizales para retener el agua de lluvias, y evitar la erosión de nuestras quebradas.

A ese respecto, debemos desterrar de nuestras mentes aquella idea equivocada de que solo los grandes reservorios solucionarán nuestros problemas de escasez de agua en los estiajes. Conste que no me opongo a los grandes proyectos de irrigación…, pero peor es nada.

También debemos trasvasar aguas sobrantes de cuencas que vierten al Atlántico, hacia cuencas deficitarias que vierten al Pacífico. Olmos… por ejemplo. Incluso, hay que trasvasar aguas sobrantes entre cuencas que vierten al Pacífico, como es el caso de Chavimochic en La Libertad. Algo parecido se requiere para Villacurí y Lanchas en Ica, con las aguas sobrantes del río Pisco.

Por otro lado, debemos infiltrar la mayor cantidad de agua posible durante las avenidas. Dar tomas libres en épocas de abundancia —alzar todas las compuertas— para que los agricultores rieguen sin ninguna limitación.

También debemos tratar las aguas servidas de los centros poblados —léase, desagües— para reutilizarlas en la agricultura.