14 mayo 2026 | 09:38 am Por: Redacción

Eficiencia, innovación y comercio: claves para enfrentar la inestabilidad geopolítica en el agro

Eficiencia, innovación y comercio: claves para enfrentar la inestabilidad geopolítica en el agro
América Latina enfrenta una coyuntura crítica para su competitividad agrícola y seguridad alimentaria. La respuesta no puede basarse en restricciones o reducción tecnológica, sino en más eficiencia, innovación y cooperación.

(Agraria.pe) El panorama agrícola global se enfrenta a una fase de inestabilidad estructural impulsada por la convergencia de conflictos bélicos, fricciones comerciales entre potencias y una crisis energética persistente. El riesgo crítico para el ciclo 2027 no es una "falta absoluta" de fertilizantes a nivel mundial, sino una disponibilidad irregular y una erosión de la asequibilidad debido a precios históricamente altos. CropLife Latin America analiza el contexto global y plantea algunas recomendaciones de política pública para la cadena agrícola.

El factor energético y el conflicto global
La producción de fertilizantes nitrogenados enfrenta una crisis de costos estructurales. Según el Banco Mundial y Reuters, se proyecta un incremento del 31% en los precios de los fertilizantes para 2026, impulsado principalmente por un alza del 60% en la urea. Este fenómeno es el resultado de un "shock simultáneo" en los mercados energéticos y agrícolas; el precio de la energía subirá un 24% debido a las disrupciones en Medio Oriente. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que este escenario no solo afecta al agro, sino que también amenaza la estabilidad macroeconómica global y la inflación general.

Puntos de estrangulamiento logístico: La doble presión
La seguridad del suministro está comprometida debido a la vulnerabilidad de las rutas marítimas. Yara International señala que el bloqueo o la limitación del Estrecho de Ormuz afectaría a un tercio (33%) del comercio mundial de urea. A esto se suma una "doble presión" logística: el costo de los fertilizantes aumenta al mismo tiempo que el del diésel y fletes marítimos, lo que eleva el precio final en puerto para los países importadores, especialmente en regiones alejadas de los centros de producción.

Vulnerabilidad y el "Nacionalismo de Insumos"
La dependencia de las importaciones es el mayor riesgo para la estabilidad regional. El Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) destaca que el 90% de la agricultura latinoamericana depende de suministros de nitrógeno (N). Esta situación se agrava por un patrón de "nacionalismo de insumos":

. China e India: Mantienen controles estrictos de exportación para priorizar su mercado interno

. Rusia:  a pesar de ser uno de los principales exportadores, suministra el 25% de la oferta mundial de fertilizante, ha impedido las exportaciones por períodos específicos

. Europa: Implementa subsidios energéticos para proteger su industria y a sus agricultores

. Latinoamérica: Es una potencia exportadora de alimentos, pero importadora crítica de fertilizantes. Esto erosiona nuestra competitividad y genera presión directa sobre los precios internos de la canasta básic

En zonas vulnerables como África subsahariana, Haití y la ruralidad de Centroamérica, el Programa Mundial de Alimentos (WFP por sus siglas en inglés)  advierte que la crisis de asequibilidad impide el acceso físico al insumo, afectando a más de 700 millones de personas que ya viven en inseguridad alimentaria

El Impacto en la Productividad y el Consumido
La transmisión del riesgo no es lineal. Pequeñas caídas en la oferta de insumos generan subidas desproporcionadas en los precios de los alimentos:

. Reducción de dosis: Se estima que los agricultores reducirán la aplicación de nitrógeno entre un 5% y 20% debido a los altos costos

. Caída de rendimientos: Una menor fertilización podría traducirse en una pérdida de entre el 2% y el 8% en la producción de cultivos clave

. Precio al consumidor: Considerando la elasticidad precio de la demanda de alimentos calculada por FAO/IFPRI, una caída moderada en las cosechas puede disparar los precios de alimentos básicos entre un 10% y 25%, generando un riesgo significativo de inflación en los alimentos. El consumidor global enfrentaría dificultades para acceder a una dieta balanceada y nutritiva, con menos proteínas de origen animal y más carbohidratos, especialmente en poblaciones vulnerables.

Impacto por cultivo en Latinoamérica (2026-2027)
La crisis de fertilizantes podría impactar la competitividad de las exportaciones regionales de manera diferenciada según la dependencia del nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K). El maíz y el trigo son los rubros más críticos para la seguridad alimentaria, con reducciones de dosis que podrían alcanzar el 25% en Brasil y Argentina. Lo que podría generar una disminución de 3% a 7% en producción total agrícola en América Latina.

En este contexto, los agricultores no dejarán de producir, pero lo harán de manera diferente, con menos fertilizantes y más selectividad en cultivos, Además pueden reducir la inversión por hectárea, incluyendo los productos fitosanitarios o paquetes tecnológicos de protección de cultivos.

El impacto de esta coyuntura variará según el cultivo, el nivel de dependencia de nutrientes y la capacidad de adaptación de cada sistema productivo.

 

Recomendaciones CropLife Latin America: Acciones prioritarias 2026–2027

. Acelerar la agricultura de precisión: Promover incentivos para tecnologías digitales, diagnóstico de suelos, monitoreo y aplicación variable. El uso de la agricultura de precisión permite diagnósticos quirúrgicos que optimizan los insumos y blindan la operación frente a la volatilidad energética.

. Impulsar nutrición integrada: Facilitar marcos regulatorios ágiles para soluciones biológicas complementarias a los fertilizantes convencionales. Priorizar el concepto de “Producir más con menos” mediante la optimización de la eficiencia en el uso del nitrógeno.

. Garantizar disponibilidad de insumos: Evitar restricciones comerciales, trabas regulatorias innecesarias y barreras logísticas que limiten el acceso oportuno a fertilizantes y tecnologías agrícolas. La FAO ha reiterado la necesidad de mantener abiertos los flujos comerciales y evitar restricciones a las exportaciones, errores críticos observados en crisis anteriores (2008 y 2022).

. Proteger la productividad agrícola: Priorizar políticas que mantengan el acceso de los agricultores a tecnologías de protección de cultivos, financiamiento, capacitación técnica y herramientas de innovación que permitan sostener los rendimientos y la competitividad.

. Combatir el mercado ilegal: Las crisis de costos suelen incrementar el uso de productos ilegales o de baja calidad, afectando la productividad, el ambiente y la salud.

La resiliencia agrícola de América Latina dependerá de la capacidad de los gobiernos, productores y cadenas agroalimentarias para actuar de manera coordinada, acelerar la innovación y garantizar el acceso a insumos y tecnologías que permitan producir más eficientemente por hectárea.

 

Etiquetas: fertilizantes