(Agraria.pe) El sector de hongos comestibles en el Perú atraviesa una etapa de profundas transformaciones y enfrenta grandes desafíos, según revela el informe “Perfil de mercado de hongos comestibles 2025” de Agromercado del Midagri.
La dependencia de la especie Suillus luteus en las exportaciones, cuya producción es estacional y vulnerable a factores climáticos, ha generado una caída significativa en los volúmenes exportados: de US$ 7.33 millones en 2022 a US$ 3.42 millones en 2024. Además, la falta de estandarización en el procesamiento y control de calidad dificulta la competitividad del producto peruano frente a mercados internacionales más exigentes.
No obstante, este escenario abre la puerta a fortalecer capacidades técnicas, diversificar especies y establecer protocolos que garanticen la consistencia del producto final. La gestión sostenible del recurso, el valor agregado y la certificación son elementos clave para construir un modelo de negocio resiliente y sostenible que permita al Perú posicionarse en el competitivo mercado mundial de hongos comestibles.
Otro de los grandes retos identificados es la brecha entre la oferta exportable peruana y la creciente demanda global de productos fúngicos con mayor valor agregado. Mientras que, actualmente, se exportan principalmente hongos deshidratados a granel, el mercado internacional evoluciona hacia segmentos innovadores como nutracéuticos, alimentos funcionales, cosméticos y productos gourmet listos para consumir. De hecho, Perú importa más hongos procesados de los que exporta, lo que evidencia una oportunidad de transformación productiva y la urgencia de fortalecer la cadena nacional.
La industrialización local, la innovación y la articulación entre productores, empresas y centros de investigación se perfilan como estrategias fundamentales para capturar los márgenes de valor y consolidar una industria nacional más competitiva y sostenible.
El crecimiento del sector fúngico está limitado, principalmente, por el déficit de conocimiento aplicado y la baja inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), antes que por la escasez de recursos naturales. La falta de especialistas en micología y programas académicos avanzados, sumada a un financiamiento insuficiente, dificulta la domesticación de especies nativas y la creación de productos de alto valor agregado. Sin embargo, este panorama también representa una oportunidad para impulsar la formación de talento especializado y fomentar alianzas entre universidades, Estado y sector privado, orientadas a la innovación y el desarrollo sostenible.
El informe destaca el enorme potencial del Perú para construir una marca sectorial sólida basada en la sostenibilidad, biodiversidad y valor social. Experiencias como el aprovechamiento de residuos de cacao para producir alimentos con alto contenido proteico y el empoderamiento económico de mujeres rurales podrían convertirse en pilares de una narrativa nacional coherente, transformando los hongos peruanos de commodities a productos premium con alto valor en los mercados globales.
Recomendaciones para el sector
Con estas estrategias, concluye el informe de Agromercado, el Perú tiene la oportunidad de evolucionar de un exportador primario a un referente regional en innovación fúngica sostenible, posicionando sus hongos comestibles como símbolos de bienestar, innovación y valor global.