20 agosto 2026 | 09:50 am Por: Redacción

Establecen buenas prácticas agrícolas para la producción de arándanos

Establecen buenas prácticas agrícolas para la producción de arándanos
Comprende las actividades desde la preparación del terreno y el cultivo hasta la cosecha, el transporte y el almacenamiento poscosecha de arándanos destinados al consumo fresco o al procesamiento agroindustrial.

(Agraria.pe) El Instituto Nacional de Calidad (Inacal), organismo adscrito al Ministerio de la Producción, actualizó la Norma Técnica Peruana NTP 012.502:2021 (revisada en 2026) – ARÁNDANO. Buenas Prácticas Agrícolas, que establece especificaciones para optimizar la producción y el manejo agrícola de este fruto.

La norma busca garantizar un producto inocuo y de calidad, fortaleciendo la competitividad y el acceso a nuevos mercados. Asimismo, comprende las actividades desde la preparación del terreno y el cultivo hasta la cosecha, el transporte y el almacenamiento poscosecha de arándanos destinados al consumo fresco o al procesamiento agroindustrial.

Arándanos: Buenas Prácticas Agrícolas

Elección del terreno:
. Elección del terreno: debe ubicarse lejos de fuentes potenciales de contaminación incompatibles con las Buenas Prácticas Agrícolas, como zonas de explotación minera o petrolera, desagües, predios agrícolas colindantes y centros poblados, entre otros.

. Características del suelo: el cultivo se desarrolla mejor en suelos livianos, con buena estructura de macroporos y textura limosa a franco arenosa. Requiere un pH ácido entre 4,5 y 5,5, cuya acidez debe verificarse anualmente.

. Factores climáticos: los arándanos prefieren los climas húmedos, los inviernos fríos y pueden resistir fuertes heladas. Dependiendo de la variedad, requieren entre 400 y 1 200 horas frío con un umbral de 7 °C para cumplir su receso invernal.

. Agua: se requiere una correcta implementación del sistema de riego, asegurando niveles de humedad adecuados y evitando la asfixia radicular en los cultivos.

. Drenaje: el cultivo requiere suelos con buen drenaje, preferentemente arenosos, con una profundidad efectiva mínima de 60 cm, subsuelo suelto y sin napas freáticas, ya que presenta baja tolerancia al estrés hídrico.

. Materia orgánica: el cultivo requiere abundante materia orgánica (3 % a 5 %) que retenga la humedad.

Evaluación del terreno:
. Historial del terreno: debe registrarse la información sobre los cultivos anteriores, tipo de vegetación, fechas y duración de los cultivos. Asimismo, se debe realizar un análisis de caracterización del suelo para determinar su textura y fertilidad.

. Preparación de terreno: es necesario realizar un análisis previo del suelo para conocer su pH, conductividad eléctrica, y cantidad de nutrientes del cultivo. Si el suelo cuenta con niveles de Fósforo (P) y potasio (K) mayores a 10 ppm y 150 ppm respectivamente, no sería necesario realizar un abonado de fondo de estos nutrientes, de lo contrario se debe hacer aportes para alcanzar los niveles óptimos.

. Señalización: La parcela debe contar con letreros de identificación que indiquen, como mínimo, el nombre del área y la fecha de trasplante para conocer la edad de la plantación. También se recomienda establecer códigos que faciliten la trazabilidad del fruto y garanticen la seguridad del tránsito.

Manejo de planta:
. Poda: para una buena producción es necesario realizar podas anuales. La poda es específica para arándanos y depende de los objetivos de esta, a fin debe favorecer el desarrollo de yemas floríferas y la producción de nuevas ramas en la planta. La poda más severa se realiza en invierno.

. Polinización: el arándano requiere polinización cruzada, por lo que se recomienda cultivar más de una variedad. Los principales agentes polinizadores son las abejas y los abejorros.

. Riego: se recomienda el riego localizado para mantener el suelo húmedo, evitando el encharcamiento. El agua debe ser de buena calidad, sin exceso de salinidad, calcio, boro o cloro. La mayor demanda hídrica ocurre durante la primavera y el verano, coincidiendo con el desarrollo y la maduración del fruto.

. Cosecha: debe realizarse con cuidado para evitar daños al fruto, considerando su índice de madurez, color y tamaño, a fin de preservar su calidad e inocuidad.

. Envases para la cosecha: se recomienda utilizar bandejas o jabas plásticas perforadas, con capacidad de 1,5 a 2 kg, limpias, secas, de uso exclusivo y libres de daños o residuos tóxicos, para la recolección y el transporte del producto al centro de acopio o planta de procesamiento.

. Instalaciones para el manejo del producto o almacenamiento: las áreas destinadas al manejo y almacenamiento del producto deben ser ventiladas, de construcción sólida, con pisos y paredes de material lavable que faciliten la limpieza y desinfección. Además, deben impedir el ingreso de plagas y cumplir con las disposiciones del Codex Alimentarius (CXC 1-1969).

. Transporte: el transporte debe realizarse en condiciones higiénicas para evitar los peligros de contaminación. Todos los vehículos usados para transportar el producto cosechado, ya sea dentro del predio o hacia un packing, deben ser utilizados solamente para esta actividad.

 

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