(Agraria.pe) El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), aprobó la creación del Sello de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), con el objetivo de que miles de peruanos puedan identificar y confiar en alimentos sanos, seguros y libes de contaminación.
Con el referido sello se busca fortalecer la competitividad en la producción agropecuaria, promoviendo el consumo de alimentos inocuos y de calidad en los mercados del país.
El sello BPA se constituirá en una marca o distintivo visible que se sumará a la certificación en buenas prácticas agrícolas que otorga el Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa) a los predios que cumplen con condiciones de sanidad e inocuidad.
De esta manera, se facilitará que los alimentos agropecuarios primarios que se producen puedan acceder a mercados que exigen este tipo de certificaciones y que, además, sean identificados fácilmente como alimentos sanos y seguros para el consumo por haberse reducido riesgos en la cadena agroalimentaria.
Cada sello estará asociado al certificado de buenas prácticas agrícolas emitido por el Senasa a los productores, principalmente a aquellos que participan en las Escuelas de Campo (ECA).
Este sello contará con un código, el cual se constituirá en una garantía para los consumidores debido a que podrán reconocer que los productos provienen de los predios certificados que cumplen con estándares de producción.
De acuerdo con la norma respectiva, el uso de este sello será voluntario y gratuito. La certificación es voluntaria y podrá ser rastreable gracias a un código de verificación que permitirá identificar los predios certificados y brindar información transparente al consumidor.
El Midagri supervisará, mediante las direcciones ejecutivas del Senasa, el trabajo de las áreas de insumos agropecuarios e inocuidad agroalimentaria, responsables de inspeccionar y verificar el cumplimiento de las buenas prácticas agrícolas.
En trabajo conjunto, el Senasa coordinará con gobiernos regionales y locales la implementación de programas de capacitación y difusión en buenas prácticas agrícolas, fortaleciendo los sistemas de vigilancia y control de la inocuidad alimentaria.