21 octubre 2026 | 08:44 am

Perú exporta más jengibre, pero cada kilo vale menos

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Perú exporta más jengibre, pero cada kilo vale menos
Los envíos crecen con fuerza, pero el valor exportado apenas se mueve. Según la especialista Sofía del Río, la competencia de Brasil y China, el nuevo reglamento fitosanitario de la UE y la incertidumbre climática obligan al sector a competir por valor y no solo por volumen.

(Agraria.pe) El jengibre peruano, conocido localmente como kion, atraviesa una campaña marcada por una paradoja: se vende más producto, pero el ingreso por kilogramo cae. Así lo plantea Sofía del Río, especialista en comercio internacional y agronegocios, en un análisis de mercado actualizado al 15 de octubre de 2026. "Podemos exportar más producto y, al mismo tiempo, generar menos valor por cada kilogramo vendido", resume.

Según cifras de PROMPERÚ con datos de SUNAT, en 2025 Perú exportó 52.423 toneladas de jengibre sin triturar ni pulverizar, por US$ 88,01 millones FOB. Frente a 2024, el volumen subió 9,93 %, mientras que el valor bajó 14,86 %. La tendencia continuó entre enero y julio de 2026: 28.741 toneladas, un 20,83 % más que en igual periodo de 2025, pero con un valor de US$ 45,19 millones, apenas 1,06 % más.

Estados Unidos: más volumen, menor valor medio
Estados Unidos es el principal destino. Según datos publicados por FreshFruit, entre enero y abril de 2026 Perú le envió unas 11.028 toneladas por US$ 19,1 millones, frente a 8.339 toneladas por US$ 21,5 millones en el mismo periodo de 2025. Es un alza de cerca de 32 % en volumen y una caída de alrededor de 11 % en valor. El valor FOB medio pasó de US$ 2,57 a US$ 1,73 por kilogramo, una reducción cercana al 33 %.

Del Río aclara que el FOB medio no equivale al precio mayorista en EE. UU. ni al que recibe el agricultor, pero lo considera una señal de alerta. A su juicio, la discusión de fondo es otra: "La pregunta estratégica no es solo cuánto jengibre podemos enviar a Estados Unidos, sino cuánto valor podemos conservar por cada kilogramo exportado". Reportes sectoriales de septiembre y octubre apuntan a mayor disponibilidad de producto y a la competencia de Brasil y China. Gestión vinculó además las dificultades en Europa con una posible redirección de volúmenes peruanos hacia EE. UU., algo que la especialista pide interpretar con prudencia.

Europa: el acceso depende del cumplimiento
En el mercado europeo, el factor crítico es sanitario. El Reglamento de Ejecución (UE) 2026/826 fija nuevos requisitos fitosanitarios para rizomas de jengibre y cúrcuma de terceros países, con vías de cumplimiento basadas en zonas libres de la bacteria Ralstonia pseudosolanacearum o en instalaciones de producción registradas y supervisadas, además de inspecciones, análisis y trazabilidad. Del Río subraya que no se trata de una prohibición general del jengibre peruano, sino de exigencias que deben demostrarse. "La sanidad vegetal deja de ser un asunto exclusivamente técnico", afirma. "Se convierte en un factor de competitividad y continuidad comercial".

Para los exportadores de jengibre y cúrcuma, la especialista identifica un cambio de fondo: el cumplimiento fitosanitario y la trazabilidad pesan cada vez más para conservar el acceso a los mercados internacionales. Cumplir los requisitos y evitar incidencias en los envíos, advierte, dependerá de la coordinación entre productores, equipos de calidad, laboratorios y exportadores. "Exportar no es solo cumplir con la calidad comercial; también es garantizar la seguridad fitosanitaria y la trazabilidad desde el campo hasta el destino", sostiene. Las empresas que no estén preparadas pueden enfrentar retrasos, sobrecostos o pérdida de oportunidades.

Un jugador pequeño en un mercado dominado por gigantes
Con datos de FAOSTAT para 2024, la producción mundial fue de unos 4,89 millones de toneladas. India lideró con cerca del 47,7 %, seguida de Nigeria (15,7 %) y China (12 %). Perú aportó unas 81.700 toneladas, alrededor del 1,7 %. En exportaciones por valor de 2025, según el Banco Mundial a partir de UN Comtrade, destacan China (US$ 630,4 millones), India, Países Bajos, Tailandia y Brasil. La especialista advierte que esas cifras no son directamente comparables con la estadística peruana por diferencias de clasificación arancelaria, y que Países Bajos actúa en buena medida como centro de reexportación. Su conclusión: "Competir solo por precio puede facilitar una venta puntual, pero difícilmente construye una ventaja sostenible".

El impacto en el productor
Del Río precisa que la información disponible no permite cuantificar una caída del precio en chacra, por lo que sería incorrecto asumir que el agricultor perdió 33 % por la baja del FOB medio. Aun así, alerta que si los precios internacionales se debilitan y los costos se mantienen altos, los márgenes pueden estrecharse, con mayor exposición para los pequeños productores, que tienen menos liquidez y capacidad de almacenamiento. Reportes sectoriales de octubre también advierten riesgos por lluvias y un eventual Fenómeno El Niño para la producción, las carreteras y la logística, escenarios que deben vigilarse y no darse por seguros.

Cinco prioridades para el sector
La especialista propone: coordinar mejor la oferta con información sobre intenciones de siembra, volúmenes y calendarios de cosecha; proteger el acceso a Europa reforzando controles fitosanitarios y trazabilidad; diversificar destinos y canales comerciales; competir por valor mediante calidad, consistencia y certificaciones verificables; y construir relaciones más sostenibles con los productores, con planificación compartida y acuerdos realistas. Ninguna medida garantiza por sí sola una recuperación de precios, aclara, pero todas ayudan a enfrentar la volatilidad.

Edwin Ramos
AUTOR
Edwin Ramos prensa@agraria.pe
Periodista especializado en agroindustria, producción y tecnología.
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