(Agraria.pe) En la oceanografía, como en los negocios, la capacidad de ver el "futuro" depende de la calidad de los datos. Para César Santisteban, director general del Midagri y experto con más de 28 años en el análisis del Pacífico, la clave para entender lo que le espera al agro peruano no está en la superficie, sino en las profundidades.
A través del arreglo de boyas TAO Triton de la NOAA, Santisteban ha identificado una Anomalía de la Temperatura Subsuperficial del Mar (ATSM) que sugiere un escenario disruptivo para el resto de 2026: el arribo de potentes Ondas Kelvin que ya están reconfigurando el clima de este otoño e invierno.
El "submarino" térmico
El fenómeno funciona de manera casi invisible hasta que es demasiado tarde. Cuando el Anticiclón del Pacífico Sur se debilita, grandes masas de agua caliente se desplazan hacia Sudamérica.
Estas masas viajan de forma subsuperficial —como un submarino— hasta que impactan con la plataforma continental peruana y emergen. Al entrar en contacto con la atmósfera, elevan la temperatura ambiental entre 3 y 5 grados adicionales.
Invierno 2026: El reto de las "horas frío”
Un registro del 3 de mayo revela una masa de agua de 800 km de longitud a 150 metros de profundidad avanzando hacia nuestras costas. Esto tiene implicancias directas y diferenciadas según la estación:
La Región Niño 1+2: Un actor independiente
Un punto crítico del análisis de Santisteban es la distinción entre el "Niño Global" y la región Niño 1+2 (la costa peruana). Esta última puede comportarse de manera independiente, trayendo eventos como el ciclón Yaku o Niños Costeros incluso cuando los reportes globales sugieren otra tendencia. La vigilancia local es, por tanto, insustituible.
Hacia una nueva normalidad
Para el director del Midagri, la recurrencia de estos episodios cálidos debe ser entendida como la nueva normalidad. La ventaja estratégica de contar con datos satelitales y boyas subsuperficiales es que el país ya no puede —ni debe— ser tomado por sorpresa.
" La parte positiva es que contamos con esta valiosa información, y por tanto no puede agarrarnos desprevenidos. Estos episodios "calientes" se pueden repetir cada vez con mas frecuencia, por lo que debemos desarrollar ahora, capacidades de adaptación y resiliencia", concluye Santisteban.