(Agraria.pe) La inauguración del corredor logístico de Chancay marca un antes y un después en la relación comercial entre Perú y China, especialmente para los productos agrícolas nacionales. Según explica Álvaro Luna, master en logística y negocios internacionales, “Chile nos dejó una lección clara: el crecimiento exponencial no es casualidad, sino resultado de una visión estratégica orientada a Asia, donde la logística es protagonista”.
Hoy, Perú está ante una coyuntura similar, pero con una ventaja que el país vecino no tuvo al inicio: el acceso directo a Asia gracias a Chancay. Este nuevo puerto promete revolucionar el comercio agrícola, reduciendo drásticamente los tiempos de tránsito en hasta 14 días y mejorando la cadena de frío, factores clave para productos como frutas frescas, cacao, café y superfoods andinos.
Actualmente, más del 70% de las exportaciones peruanas a China corresponden a la minería. Sin embargo, el agro tiene el potencial de replicar el éxito chileno, que hoy cubre el 35% de la demanda agroindustrial china. “El problema nunca fue la producción, sino el riesgo logístico. Chancay es mucho más que un puerto: es un acelerador para toda la agroindustria”, señala Luna.
Con un sistema logístico maduro y tránsitos directos, las proyecciones son optimistas y realistas: entre 2026 y 2040 nuestras exportaciones totales a China podrían alcanzar los US$ 60.000 millones, y las agroexportaciones en particular pueden llegar a los US$ 22.000 millones solo a ese destino.
Frutas frescas y congeladas, cacao y café con valor agregado, pesca industrial y superfoods andinos serán los grandes beneficiados, siempre y cuando existan carreteras, centros de frío y operadores logísticos especializados. “El riesgo para Perú no está en China, sino en nuestra propia infraestructura interna. Sin esos componentes, Chancay podría convertirse en un cuello de botella”, advierte Luna.
La conclusión es contundente: el crecimiento del comercio agrícola entre Perú y China será logístico, no político. Como afirma el especialista, “Chile nos mostró el camino y Chancay nos dio la herramienta. Ahora la pregunta es: ¿estamos listos para ejecutarlo?”