(Agraria.pe) En el competitivo mundo de los agronegocios, las miradas suelen posarse sobre los productos que sufren caídas abruptas, como la Goma de Tara, cuyo precio se desplomó un 28% durante el 2025. Sin embargo, en este mismo escenario, la Harina de Tara protagonizó una silenciosa, pero significativa bonanza, con un crecimiento del 17.4% en valor y 20.1% en volumen de exportación, según datos analizados por Martín Garay, analista de mercado.
¿A qué se debe este fenómeno? La clave está en los taninos y el ácido gálico que contiene la harina de tara peruana, compuestos altamente valorados por China. A diferencia de la goma, utilizada principalmente como espesante en la industria alimentaria, la harina es buscada por el gigante asiático para fines mucho más estratégicos: el desarrollo de la llamada “Química Verde” y la industria de la salud.
Garay sostiene que China necesita la tara peruana por tres razones fundamentales. Primero, en el sector farmacéutico, el ácido gálico es empleado como antioxidante, antimicrobiano y antiinflamatorio, cada vez más presente en medicamentos y suplementos metabólicos. Segundo, en la nutrición animal, los taninos de tara están reemplazando los antibióticos convencionales en la crianza de ganado, promoviendo una mejor salud intestinal de forma natural. Y tercero, la presión ambiental ha impulsado a las curtiembres chinas a sustituir el cromo tóxico por el curtido vegetal con tara, dando un nuevo impulso al eco-cuero.
Las cifras son claras: mientras la Goma de Tara perdía mercados, la Harina de Tara consolidó ventas por US$ 62.28 millones en 2025, de los cuales el 69% (US$ 43.16 millones) fue absorbido por China, país que sostiene la industria y ha beneficiado a grandes procesadores como Exandal USA Corp. y Silvateam Latam, según destaca Garay.
La lección estratégica del 2025, concluye el analista, es que la tara peruana tiene dos caras: la alimentaria, afectada por la recesión europea, y la industrial-farmacéutica, que brilla gracias a la demanda china. “El futuro de la tara peruana no está en vender espesantes baratos, sino en ofrecer biotecnología natural. Asia valora la química natural de nuestro producto”, afirma Garay.
Si el Perú busca consolidar su posición en el mercado internacional, la apuesta debe orientarse hacia los mercados asiáticos, donde la tara es vista como un recurso clave para la innovación verde y la salud global.