(Agraria.pe) Ecuador tiene un campeón que casi nadie menciona. Mientras el banano y el cacao acaparan la conversación sobre agroexportación, el país sudamericano domina en silencio el mercado mundial de jugo y concentrado de maracuyá, según explica el ingeniero industrial Gary Bermudez.
"Somos el mayor exportador global de jugo y concentrado de esta fruta, y esa historia casi no se cuenta", señala.
El campeón invisible
Junto a Colombia, Brasil y Perú, Ecuador lidera la oferta mundial de concentrado a 50° Brix y jugo de maracuyá. Entre los cuatro países cubren casi el 90% de la demanda global, un dominio regional que en el caso ecuatoriano viene acompañado de un crecimiento acelerado.
La producción nacional prácticamente se duplicó en apenas un año, al pasar de 36,017 a 65,195 toneladas entre 2021 y 2022, con un rendimiento promedio de 6.91 toneladas por hectárea.
Un negocio de agricultores pequeños
Detrás de esas cifras hay una estructura productiva dominada por la pequeña agricultura. De los cerca de 6,800 productores de maracuyá que existen en el país, el 80% son pequeños agricultores. El cultivo se concentra en las provincias de Manabí, Esmeraldas, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Santa Elena, con Quinindé, en Esmeraldas, como una de las zonas de mayor fuerza productiva.
Perspectiva positiva
La rentabilidad del cultivo explica buena parte de su atractivo. Producir un kilo de maracuyá cuesta entre 17 y 22 centavos de dólar, mientras que su venta puede llegar a los 51 o 52 centavos. Esa diferencia se traduce en márgenes de utilidad de hasta 200%, una cifra que, según Bermudez, "está atrayendo cada vez más productores costeros que buscan diversificar" sus cultivos.
La ciencia que impulsa el cambio
Parte del salto productivo tiene origen en la investigación agrícola local. El Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) desarrolló la variedad "INIAP-2009", capaz de producir hasta 40 toneladas por hectárea, muy por encima del promedio local actual. Para Bermudez, esta variedad forma parte de una estrategia más amplia para posicionar a Ecuador como referente mundial en calidad y productividad del maracuyá.
El riesgo que nadie debería ignorar
El propio crecimiento del sector trae consigo una advertencia que, según Bermudez, los propios productores ya han planteado. "Sin planificación, la bonanza de precios puede convertirse en sobreproducción, y la sobreproducción en colapso de precios", advierte el ingeniero industrial.
Las propuestas desde el gremio
Frente a ese riesgo, Bermudez plantea tres líneas de acción desde la Asociación de Agricultores Ecuatorianos (AAE):
Para Bermudez, el reto de Ecuador ya no es demostrar que puede liderar el mercado mundial del maracuyá, sino sostener ese liderazgo con una expansión ordenada que no termine erosionando los márgenes que hoy hacen atractivo al cultivo.