(Agraria.pe) La transformación en marcha en el agro de las Américas para consolidar su rol como garante de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del planeta fue mostrada al mundo por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y sus aliados durante la COP 30.
La COP30 fue un escenario en el que durante dos semanas se exhibieron -con casos concretos y evidencia científica- los avances realizados en el continente en la construcción de una agricultura más productiva y resiliente y se discutieron caminos para profundizar esa transformación, en un contexto de crecientes desafíos.
En este evento, se fortaleció la posición de la agricultura de la región en la discusión sobre el futuro de los modos de producción y los caminos para proteger el planeta y sus recursos naturales. En el espacio, los protagonistas del debate fueron representantes del sector privado, funcionarios de Agricultura de gobiernos del continente, miembros de comunidades rurales, académicos y especialistas de organismos internacionales.
Algunos de los temas discutidos fueron agricultura regenerativa, biocombustibles en la transición energética, agricultura familiar, mercados de carbono, agricultura digital, salud animal, mecanismos de financiación para proyectos verdes, salud de los suelos, ganadería sostenible y la necesidad de una nueva narrativa que eche luz sobre el rol de la agricultura de las Américas como solución a los desafíos globales.
Vitrina de la ciencia y la innovación en el agro
“En Belém do Pará el mundo vio las transformaciones que están sucediendo en torno a la agricultura tropical sustentable, que ya es una realidad y está destinada a ser, cada vez más, una de las fuentes más importantes de la producción de alimentos en armonía con el ambiente”, destacó la institución.
También participó de la COP30 el Director General electo del IICA, Muhammad Ibrahim, quien mantuvo encuentros de alto nivel, escuchó y presentó propuestas para su futura gestión y se comprometió a profundizar el trabajo del organismo hemisférico para potenciar el rol del sector agropecuario como motor del desarrollo económico y la mejora de la calidad de vida en las zonas rurales.