(Agraria.pe) La reciente puesta en marcha del Terminal Portuario Multipropósito de Eten (Lambayeque) está generando expectativas en el sector agroexportador del norte del Perú. Según Jorge Niño de Guzmán, especialista en innovación y desarrollo comercial, este proyecto representa un cambio estructural para la logística de la Macro Región Norte, con repercusiones directas en la reducción de costes, tiempos de transporte y en la fiabilidad de las operaciones.
"El puerto de Eten responde a cuellos de botella históricos del agro peruano", señala Niño de Guzmán. Entre las principales ventajas técnicas destaca la disminución de las distancias logísticas primarias y secundarias, lo que implica menores fletes terrestres hacia puertos tradicionalmente congestionados y una reducción significativa en el coste por tonelada exportada.
El especialista subraya que el diseño greenfield del terminal permite optimizar desde su concepción los flujos de contenedores, patios, accesos y zonas de inspección, evitando ineficiencias heredadas de infraestructuras más antiguas. Además, la infraestructura está preparada para gestionar gran volumen de contenedores refrigerados, capaces de soportar picos de exportación de frutas y hortalizas frescas, uno de los pilares de la agroexportación nacional.
La previsibilidad operativa es otro de los factores que resalta Niño de Guzmán: "Cumplir con las ventanas comerciales, los programas navieros y los estándares fitosanitarios de los mercados internacionales” es clave para el éxito del producto peruano". El nuevo puerto, añade, contribuye a descongestionar el sistema portuario nacional, disminuyendo tiempos de espera, costes por demoras y riesgos en la cadena de suministro.
Regiones como Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Amazonas y San Martín podrían beneficiarse especialmente, convirtiendo a Eten en un nodo logístico especializado y alineado con el crecimiento de cultivos intensivos en logística, como palta, arándano, uva, mango o cacao.
El impacto, según Niño de Guzmán, es sistémico: "El impacto no es solo portuario: es sistémico, al integrar producción agrícola, transporte terrestre, servicios logísticos y comercio exterior bajo un esquema más eficiente y escalable. Advierte, sin embargo, que es necesario un seguimiento técnico de la evolución del proyecto, ya que su correcta implementación podría marcar la diferencia en los costes logísticos unitarios del agro peruano y en su capacidad para sostener el crecimiento en mercados internacionales cada vez más exigentes.