La agricultura peruana presenta brechas de innovación, sobre todo en las regiones de la sierra y selva (estas se evidencian en la demanda insatisfecha, cuando el productor no obtiene lo suficiente en relación con el producto o servicio demandado, y en la demanda inaccesible, debido al desconocimiento del productor en relación a la posible fuente de innovación).
¿Por qué los países en desarrollo (en donde se incluye al Perú) no logran aprovechar plenamente las oportunidades de innovación para cerrar la brecha tecnológica que todavía persiste en sus diversos sectores económicos y principalmente en la agricultura?
Una cuestión previa consiste en saber que tan rentables son las tecnologías que se vienen generando. No existen muchos estudios sobre los retornos económicos de las tecnologías disponibles en el agro peruano. Un estudio realizado en el 2020 y promovido por el Programa Nacional de Innovación Agraria (PNIA/INIA-MIDAGRI) encontró la siguiente evidencia: i) Arroz : La inversión en INIA 509-La Esperanza generó un retorno de hasta 32 veces lo invertido, mientras que INIA 508-Tinajones tuvo un retorno de más de 10 veces la inversión; ii) Papa : A pesar de la disminución de la adopción de Canchán, esta variedad generó un retorno de S/7 por cada S/1 invertido; iii) Quinua : INIA 415-Pasankalla mostró el mayor retorno (S/16.59 por cada S/1 invertido), mientras que INIA-Salcedo mantuvo una alta aceptación en el mercado; iv) Cuyes : La inversión en la raza Perú tuvo un retorno de S/10 por cada S/1 invertido, destacándose por su alta productividad y rentabilidad.
La Paradoja de la Innovación (https://documents1.worldbank.org/curated/en/810891632730365506/pdf/The-Innovation-Paradox-Developing-Country-Capabilities-and-the-Unrealized-Promise-of-Technological-Catch-up.pdf), se refiere a la situación en la que los países en desarrollo invierten menos en innovación de lo que teóricamente deberían, a pesar de los altos retornos esperados de la misma (según diversos estudios realizados).
Perú invierte poco en investigación y desarrollo agrícola, con un gasto de apenas 0.17% del PIB agrícola, muy por debajo del promedio regional de 1.14%. Aunque la innovación agrícola podría aumentar significativamente la productividad y la resiliencia climática, el sector no recibe suficiente financiamiento ni apoyo estatal.
Sin embargo, el problema no es solo la falta de inversión en innovación, sino la ausencia de una serie de factores complementarios necesarios para que estas inversiones sean productivas. Estos incluyen infraestructura adecuada, acceso a capital humano especializado y mercados competitivos que incentiven la adopción de nuevas tecnologías.
En el caso de la agricultura peruana, podemos precisar tres factores principales relacionados con esta paradoja:
Falta de complementariedades esenciales: El agro peruano enfrenta: Deficiencias en riego y mecanización; falta de acceso a financiamiento para pequeños agricultores; Escasez de capacitación y asistencia técnica en nuevas tecnologías agrícolas. Esta situación reduce los incentivos para que los diferentes actores inviertan en tecnología, perpetuando un círculo vicioso de baja innovación y escaso crecimiento de la productividad
Limitadas capacidades empresariales en el sector agrícola (principalmente en la sierra y la selva): La mayoría de los agricultores peruanos son pequeños productores, con baja capacidad de gestión y una exposición limitada a tecnologías modernas. Los ejemplos en otros países demuestran que los actores productivos con mejores prácticas organizacionales logran mayores avances en innovación
Políticas públicas ineficientes y fragmentadas: Aunque existen programas de innovación, como los impulsados por INIA y Midagri, estos carecen de continuidad y no siempre responden a las necesidades del sector. La coordinación entre el sector público y privado es limitada, lo que reduce la efectividad de las estrategias de innovación. Asimismo, la falta de coherencia en las estrategias, la inestabilidad política y la ausencia de coordinación entre agencias gubernamentales reducen la efectividad de las acciones que se implementan.
¿Cómo superar esta paradoja en la agricultura peruana? Para desbloquear el potencial de la innovación en el agro, es necesario: i) Aumentar la inversión en I+D+i con financiación público y sobre todo privado; ii) Desarrollar capacidades empresariales , capacitando a los actores de la cadena de innovación en gestión, tecnología y acceso a mercados; iii) Fortalecer las complementariedades, invirtiendo en infraestructura, acceso al crédito y formación técnica; iv) Mejorar la gobernanza de la innovación, asegurando políticas estables y coordinación entre Estado, academia y sector privado.
La innovación en países como el Perú, no se puede fomentar simplemente aumentando el gasto en I+D+i. Es necesario abordar barreras estructurales, mejorar la calidad de la gestión empresarial y fortalecer las capacidades gubernamentales. Además, las políticas de innovación deben adaptarse a las realidades locales y no limitarse a copiar modelos de los países desarrollados. Este enfoque también será un incentivo para que los agentes privados inviertan con mayor seguridad en acciones de innovación.
Con una mirada integral y progresiva, se puede liberar el potencial de la innovación y acelerar el crecimiento económico, sobre todo en la Sierra y la Selva, contribuyendo a transformar la agricultura peruana en un sector más productivo, equitativo, resiliente y más competitivo.