La alcachofa se ha convertido en la segunda hortaliza más importante de las agroexportaciones, solo superada por el espárrago.
Una noticia reciente indica que la exportación de alcachofa por parte de Perú en el 2024 alcanzó cifras muy superiores a los registrados en el 2023, siendo uno de los productos más destacados del sector agroexportador peruano. En el 2024, las exportaciones esta hortaliza llegaron a un total de 53.348 toneladas, lo que implica un valor de US$ 148.4 millones (un incremento de 12% en volumen y de 8% en valor respecto a 2023). Este producto se ha convertido en la segunda hortaliza más importante de las agroexportaciones, solo superada por el espárrago. Ahora llega a más de 20 países (USA participa con el 56% del total exportado) en cuatro continentes y la principal presentación en la que se exporta es como conserva procesada (96% de participación).
Resulta interesante conocer cómo se inició esta experiencia y cuáles fueron los factores que se manejaron a partir de un proyecto de innovación y desarrollo (MSP/ADEX-USAID) donde se sentaron las bases para su desarrollo productivo y comercial (en el año 1996 Perú no exportaba este producto).
Un primer punto consistió en precisar las oportunidades de mercado. El proyecto realizó un sondeo a nivel internacional (con visitas a Estados Unidos y España) y se encontró (en 1996) que la demanda a nivel mundial de alcachofa era tan importante como la del espárrago, siendo España e Italia los principales productores y exportadores y Estados Unidos uno de los principales consumidores. Se llegó a identificar que existían posibilidades para exportaciones desde el Perú durante los meses de Octubre y Noviembre, que son meses en que existía una ventana con precios interesantes. Asimismo, se encontró como la mejor posibilidad la de un producto procesado, para lo cual se requería de un procesamiento industrial, ya sea bajo la forma de congelado y/o conserva (mayores detalles de este caso se pueden ver en el siguiente enlace https://repositorio.lamolina.edu.pe/items/8b2a12d1-1948-401c-b14a-9be4a5b1fa0f).
A nivel de la oferta (principalmente la tecnología), para identificar opciones y considerando que en las zonas aledañas a San Francisco (California), se producía y despachaba el 85% de la alcachofa consumida en los Estados Unidos, resultó conveniente que personal del Proyecto MSP visitara plantaciones y empresas comercializadoras en California (particularmente Castroville) con la finalidad de: identificar tecnologías de producción; identificar tecnologías de post cosecha y métodos de empaque y transporte; contactar a comercializadores de la producción de California; identificar y contratar asistencia técnica especializada en producción, post cosecha, empaque y transporte (se contactó a uno de los principales expertos en este producto y se diseñó un programa de asistencia técnica internacional para los expertos peruanos).
A nivel del trabajo con los agricultores y empresas se desarrollaron diversas acciones que apuntaban a: i) Desarrollar el cultivo de acuerdo al cronograma de producción agrícola que se estableció en forma conjunta entre productores y empresas; ii) Conducir el cultivo priorizando conceptos de calidad que son requeridos por el mercado; iii) Abastecer el producto de acuerdo a la calidad, cantidad y oportunidad acordada con los compradores finales; iv) Contar con la seguridad en el manejo agrícola del cultivo mediante la prestación de asistencia técnica de las empresas compradoras (técnicas de producción modernas de alcachofas con calidad de exportación); v) formar cuadros técnicos locales que apoyen a los agricultores alcachoferos de las zonas, para asegurar una asistencia técnica de calidad.
La experiencia de Perú para convertirse en uno de los principales exportadores de alcachofa ha sido un proceso que combina esfuerzo estratégico, innovación agrícola y aprovechamiento de las condiciones naturales del país, el cual fue gatillado por una primera intervención promovida por un proyecto con enfoque de mercado y continuado por otras experiencias como el proyecto PRA, la institución CARE Perú y otros actores públicos y privados.
Podemos hacer un balance de los factores clave en el caso de la alcachofa: i) Condiciones climáticas favorables: Perú cuenta con un clima y suelos ideales para su cultivo que permite producir durante todo el año, lo que le da una ventaja competitiva frente a otros países; ii) Diversificación agrícola: En las últimas décadas, Perú ha promovido la diversificación de su agricultura, impulsando cultivos no tradicionales como la alcachofa para satisfacer la demanda internacional; iii) Inversiones en tecnología y capacitación: Los agricultores y empresas peruanas han adoptado técnicas avanzadas de cultivo, riego tecnificado y manejo poscosecha, lo que garantiza la calidad del producto y cumple con estándares internacionales; iv) Alianzas público-privadas: La colaboración entre el gobierno, asociaciones de productores y el sector privado ha sido clave para desarrollar políticas de fomento, acceso a mercados y diversas certificaciones; v) Enfoque en mercados internacionales: Perú ha identificado oportunidades en mercados como Estados Unidos, Europa y Asia, adaptando su oferta a las preferencias de los consumidores; vi) Pequeños productores organizados: Asociaciones de pequeños agricultores, junto con apoyo técnico, han permitido que más comunidades rurales participen en el cultivo y exportación de alcachofas, generando ingresos y empleo.
Finalmente, se puede decir que el “enfoque de mercado” no sólo consiste en realizar estudios de mercado, sino que implica desarrollar articulaciones sostenibles donde tanto los aspectos de oferta como los de la demanda son de igual importancia y la participación de los diferentes agentes de las cadenas debe darse de manera especializada (de acuerdo a sus capacidades de inversión y conocimiento técnico y de mercado). Debe notarse que en este contexto los proyectos se convierten en “facilitadores” de las articulaciones comerciales y no participan directamente en las mismas. En un sentido más amplio los proyectos se orientan a cubrir ciertos “costos de transacción” (v.g. generación y difusión de información técnica y comercial) para que los mercados funcionen de manera más eficiente y sean más equitativos.
Las discusiones que se dan actualmente sobre cómo desarrollar la sierra deben tomar en cuenta y enfocarse en estas experiencias que ya han probado que es posible pasar de no exportar un producto a exportar más de 140 millones de dólares al año y que se mantiene en el tiempo.