27 noviembre 2025 | 10:47 am Por: Redacción

Cusco se convirtió en la segunda región del país, solo detrás de Puno

Cusco cuenta con más de 650.000 alpacas registradas

Cusco cuenta con más de 650.000 alpacas registradas
Innovación genética, resistencia climática y economía altoandina en Festicamélidos 2025.

(Agraria.pe) Del 20 al 23 de noviembre, el Gobierno Regional del Cusco convirtió a la región en la capital camélida del país con la realización del Festicamélidos 2025, un encuentro que marca la industria textil, genética y comercial del Perú, informó el diario El Peruano.

Más de 600 alpacas, 250 llamas y la presencia de la vicuña Amaru, autorizada por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), llegaron desde las regiones Cusco, Puno, Arequipa, Apurímac, Pasco y Lima para exhibir lo mejor de un patrimonio biológico que posiciona al país como líder absoluto en el mundo.

El gobernador regional de Cusco, Werner Salcedo Álvarez, destaca que los ojos del país estén puestos en Cusco. “Nuestros camélidos no son solo parte de nuestra historia, sino también son parte de nuestro futuro. Y si queremos proteger esa riqueza necesitamos una política nacional fuerte, sostenida y basada en ciencia. No podemos seguir trabajando con normas aisladas o proyectos dispersos; se requiere un sistema integral de sanidad, genética, conservación de pastos y mercado”, indica.

El Festicamélidos estimó que las visitas diarias superaron las 3.000 personas. También se realizaron ruedas de negocios, concursos de juzgamiento, pasarelas de moda con prendas de alpaca y vicuña, exposiciones artesanales y venta de carne especializada componen la propuesta, pero el impacto más profundo es social, ya que más de 25,000 familias cusqueñas dependen de la alpaca como única fuente de ingresos.

Genética camélida
Un cambio estructural que redefine el estándar del Festicamélidos Cusco 2025 es la participación de todos los animales con registro genealógico y validación genética nacional.

Esta certificación, conocida como Registro Genealógico de Alpacas y Llamas del Perú (RGALLP), implica un proceso técnico riguroso, como es el análisis de fibra, exámenes hematológicos, evaluación morfológica, verificación de parentesco y acreditación formal otorgada por la Comisión de Registros Genealógicos de Alpacas y Llamas del Perú.

Se trata de un salto cualitativo que permite mejorar la productividad, elevar la finura de la fibra, ordenar la reproducción, garantizar la trazabilidad genética y, sobre todo, abrir paso a nuevos mercados de exportación que exigen certificaciones verificables.

Población camélida
Uno de los datos más impactantes llega desde los archivos del Proyecto Alpacas, que se inició en el 2019, cuando Cusco tenía alrededor de 540.000 alpacas, casi todas sin registro. Hoy, después de seis años de trabajo técnico, la región supera las 650,000 registradas y se convirtió en la segunda del país, solo detrás de Puno.

Sin embargo, esa riqueza enfrenta un enemigo cada vez más agresivo: el cambio climático, ya que el retroceso de glaciares, la reducción de bofedales y el aumento de la temperatura afectan su crianza.

Estudios recientes confirman que los pastos naturales disminuyen, las heladas son más intensas y las sequías más prolongadas, mientras nuevas enfermedades y parásitos aparecen a más de 4,000 m s. n. m. Esto se traduce en reducción de la producción de fibra, mayor mortalidad de crías, desplazamiento de rebaños hacia zonas más altas, caída de ingresos en comunidades que dependen al 100% de los camélidos.

Frente a ello, el gobierno regional del Cusco despliega un trabajo sostenido en manejo de pastos, vigilancia sanitaria, instalación de cobertizos, registro genético y fortalecimiento organizacional.

Amaru, la vicuña rescatada
Amaru, una joven vicuña rescatada en Puno, se alista para regresar a su hábitat natural tras un largo proceso de recuperación en el zoológico La Granja del Tío Teito, en Huasao (Cusco). Llegó en estado de abandono, con desnutrición severa y altos niveles de estrés, presuntamente luego de que sus padres fueran atacados por perros. El ingeniero zootecnista Teófilo Huayapo aplicó un estricto protocolo de cuarentena y una dieta inicial basada en leche caliente de vaca, fundamental para su supervivencia.

Hoy, Amaru consume pastos naturales, heno, cebada y alfalfa como cualquier vicuña adulta, aunque aún requiere contacto humano hasta cumplir dos años. Luego iniciará un proceso de desimprintación supervisado por Serfor para reinsertarse en una manada. Su liberación se realizará en una zona protegida por comunidades autorizadas. Huayapo recuerda que ninguna vicuña, por ley, puede ser propiedad privada y que su fibra solo se comercializa bajo control estatal.

 

Etiquetas: alpaca