(Agraria.pe) El limón sutil (Citrus aurantifolia) se ha consolidado como uno de los cultivos más emblemáticos del Perú, esencial en la gastronomía nacional y con una demanda interna robusta. Sin embargo, su verdadero potencial económico aún no ha alcanzado todo su desarrollo en el ámbito internacional, especialmente cuando se analiza desde una perspectiva de valor agregado y transformación agroindustrial.
Según explica el especialista alimentario Jorge Niño de Guzmán, “a diferencia de otros cítricos, el limón sutil destaca por su alta acidez titulable, un perfil aromático intenso y un elevado contenido de aceites esenciales en la cáscara. Estas cualidades lo convierten en un insumo muy valorado, no solo como fruta fresca, sino también como ingrediente funcional para diversas industrias”.
El mercado internacional –principalmente en Estados Unidos, la Unión Europea y Asia– muestra un crecimiento sostenido no únicamente en la demanda de fruta fresca, sino en productos derivados como jugos y concentrados, purés, aceites esenciales obtenidos por prensado o destilación, y extractos naturales utilizados en la industria alimentaria, cosmética y de limpieza. “El jugo de limón sutil embotellado, ampliamente comercializado en el retail internacional, demuestra que los consumidores están dispuestos a pagar más por conveniencia, estandarización y vida útil, al tiempo que se reducen los riesgos logísticos asociados a la perecibilidad del fruto fresco”, añade Niño de Guzmán.
Uno de los subproductos de mayor valor, destaca el especialista, es el aceite esencial de limón sutil, con aplicaciones en la industria alimentaria (saborizantes naturales, bebidas, confitería), cosmética y perfumería, productos de limpieza y bienestar, así como en formulaciones clean label y naturales. Esta alternativa permite una valorización integral del fruto, aprovechando cáscaras y descartes que actualmente tienen escaso valor comercial.
“El Perú cuenta con ventajas competitivas como condiciones agroclimáticas favorables en la costa norte y central, una experiencia probada en agroexportación y el cumplimiento de estándares internacionales, así como ventanas comerciales complementarias a otros orígenes y una creciente demanda global por ingredientes naturales, trazables y de origen identificado”, resalta Niño de Guzmán.
El desafío, según el especialista, no es productivo sino industrial y comercial: “Debemos pasar de un modelo centrado en volumen y mercado interno a otro basado en transformación, estandarización, certificaciones y posicionamiento internacional”. De este modo, el limón sutil peruano podría dejar de ser solo un insumo gastronómico para convertirse en una plataforma de ingredientes agroindustriales, capaz de generar mayor ingreso por hectárea, reducir pérdidas poscosecha y diversificar la canasta exportadora del país.