08 julio 2026 | 09:01 am Por: José Carlos León Carrasco | jcleon@agraria.pe

Exportaciones de mandarinas caen 40% en volumen hasta la semana 24

Exportaciones de mandarinas caen 40% en volumen hasta la semana 24
En contraste, las exportaciones de limón crecieron 5%, mientras que las de naranja aumentaron 10%.

(Agraria.pe). Desde el inicio de 2026 hasta el cierre de la semana 24, correspondiente al 14 de junio, las exportaciones peruanas de cítricos —mandarina, naranja, limón, tangelo y toronja— registraron una contracción de 20% en volumen, informó el gerente general de la Asociación de Cítricos del Perú (ProCitrus), Sergio del Castillo Valderrama.

Solo en el caso de las mandarinas, los despachos al exterior cayeron 40% en volumen. En contraste, las exportaciones de limón crecieron 5%, mientras que las de naranja aumentaron 10%.

“El buen desempeño de los limones y las naranjas mitigó la fuerte caída de la mandarina, que hasta el momento corresponde principalmente a las variedades tempranas, como las satsumas, ya que las tardías —W. Murcott y Tango— vienen retrasadas”, manifestó.

Del Castillo indicó que, al inicio de la campaña, ya se preveía una menor producción de mandarinas tempranas debido a la alternancia productiva o añerismo que caracteriza a estas variedades.

“El 2025 fue un año muy positivo, con un crecimiento importante. Para este año esperábamos un menor volumen de fruta, aunque no sabíamos en qué magnitud”, señaló.

Agregó que otro factor que incidió en la menor exportación de mandarinas tempranas fue el buen precio de la fruta en el mercado local, lo que redujo los incentivos para destinarla al exterior.

El gerente general de ProCitrus explicó que, al comienzo de la campaña, se esperaba un crecimiento en las exportaciones de mandarinas tardías. Sin embargo, desde mayo comenzó a advertirse la posible presencia de un fenómeno El Niño y, al mismo tiempo, se observó un retraso en el desarrollo de estas variedades.

“En junio vimos que no habría crecimiento en las exportaciones de mandarinas tardías y que, posiblemente, se registraría una ligera disminución en el volumen despachado”, comentó.

Explicó que esta reducción responde a las altas temperaturas, que dificultan que la cáscara de la fruta alcance el color requerido por los mercados internacionales, lo que genera retrasos en la cosecha. “La campaña de mandarina tardía debió comenzar con fuerza en junio, pero ahora lo hará en julio”, sostuvo.

Del Castillo advirtió que esta demora provocará que el pico de la campaña sea más empinado, es decir, que se concentre un mayor volumen de fruta en pocas semanas.

“La fruta va a cambiar de color, pero toda la oferta saldrá al mismo tiempo. Los productores que manejan segunda y tercera flor —actualmente se está cosechando la primera flor— podrán extender la campaña hasta octubre”, explicó.

No obstante, advirtió que existe el riesgo de que, al dejar la fruta más tiempo en el árbol para que alcance el color adecuado, esta se caiga y ya no pueda ser exportada, lo que ocasionaría una reducción en los volúmenes finales.

“Se registrará mucha senescencia de fruta mientras se espera que alcance el color. En esa fase, el fruto pierde calidad y consistencia”, señaló.

A pesar del retraso en la coloración, Del Castillo indicó que se observan buenos volúmenes y calibres. “Los calibres se ganan hasta el último mes, pero ya estaban formados y encaminados entre marzo y abril”, agregó.

Fenómeno El Niño podría afectar más la campaña 2027
Para Sergio del Castillo, la presencia de El Niño también podría impactar la campaña de cítricos del próximo año, debido a que se estima que este evento climático se mantendría hasta el verano de 2027. Esto podría afectar la productividad y el calibre de la fruta, ya que influiría en las floraciones que se registran durante esos meses.

En el caso del limón, explicó que la campaña se desarrolla entre noviembre y marzo. Por ello, si se presentan altas precipitaciones hacia fines de este año, podría dificultarse el ingreso a los fundos para realizar la cosecha, lo que reduciría las expectativas de exportación.

Agregó que las lluvias también podrían afectar la floración de esa época, que corresponde a la fruta que se cosechará en mayo del próximo año. Si las precipitaciones ocasionan la caída de flores, cinco meses después habría una menor disponibilidad de fruta.

“El 2027 será un año complicado en términos productivos, tanto para el mercado nacional como para el exterior. El próximo año será más difícil”, sostuvo.

Dato

El gerente general de ProCitrus señaló que la alteración del clima también genera un incremento en la actividad y los ciclos de las plagas, especialmente de los ácaros.

“Generalmente, en esta época disminuye la incidencia de ácaros; sin embargo, se mantiene alta porque no hay un corte de ciclo. Además, hacia fin de año podrían presentarse más problemas fúngicos debido a la humedad generada por las altas precipitaciones”, concluyó