(Agraria.pe) El Ministerio del Ambiente (Minam) destacó que el Perú es uno de los centros de origen del ají, asimismo, resaltó que nuestro país posee una gran variedad de este producto, incluyendo especies silvestres que llaman la atención.
El Minam resaltó que el Perú posee desde el tradicional rocoto y el ají amarillo hasta especies silvestres con frutos azules que no presentan picor, una singular diversidad de ajíes que lo convierte en un territorio clave para conservar este valioso patrimonio genético
Sostuvo que de las 42 especies de ajíes (Capsicum) registradas en el mundo, 14 están presentes en el país: cinco domesticadas y nueve silvestres. Además, las cinco especies de ajíes domesticadas que existen a nivel mundial se encuentran en el territorio peruano, con una amplia variedad de formas, tamaños, colores, aromas y niveles de picor
Especie silvestre única
Las investigaciones científicas impulsadas por el Ministerio del Ambiente (Minam) siguen revelando la diversidad de ajíes silvestres del Perú. En 2020 se encontró el Capsicum regale, una nueva especie para el país, registrada en la Amazonía de Perú, Ecuador y Colombia. En el Perú, habita principalmente en la cuenca del río Morona, en Loreto, y se caracteriza por sus frutos redondos de color azul oscuro y sin picor.
Este hallazgo evidencia que aún hay más especies por descubrir y oportunidades para seguir conociendo y conservando nuestro patrimonio genético.
Ají silvestre del bosque seco en peligro
Asimismo, de las cuatro especies de ají silvestre que existen en el bosque seco que es Capsicum rhomboideum, el equipo de monitoreo del Minam evidenció que también existen en el área natural protegida (ANP) Refugio de Vida Silvestre Laquipampa, en Lambayeque.
Esta especie se encuentra en peligro de extinción y su conservación está estrechamente vinculada a la protección de los ecosistemas de bosque seco donde habita. Su registro y monitoreo contribuyen a conocer y visibilizar esta valiosa diversidad, fortaleciendo las acciones para su conservación dentro y fuera de las áreas naturales protegidas.
Entre las especies domesticadas destaca el ají amarillo (Capsicum baccatum), cuyo ancestro silvestre directo es el marate de la Amazonía cusqueña, así como el rocoto (Capsicum pubescens), que tiene como pariente silvestre al mocoro, especie endémica de la cuenca del río Mantaro.
“Conservar estas especies y sus ecosistemas resulta crucial para proteger los recursos genéticos clave para la seguridad alimentaria de la población”, sostuvo el director de Recursos Genéticos y Bioseguridad del Minam, David Castro.