(Agraria.pe) En el marco del Foro Empresarial “Aprovechando las oportunidades, impulsando el crecimiento” del Banco Interamericano de Desarrollo celebrado el pasado 12 de marzo, en Asunción, Paraguay, Rosario Bazán, fundadora y presidenta de Danper, presentó los principales desafíos y oportunidades del sector agroalimentario de América Latina y el Caribe.
Según Bazán, esta región, a pesar de ser líder mundial en producción y exportación de alimentos, enfrenta una paradoja: la coexistencia de hambre e inseguridad alimentaria junto a una creciente presión sobre recursos estratégicos derivada del aumento poblacional previsto para 2050.
Bazán subrayó el papel destacado del Perú en la seguridad alimentaria global, posicionándose como uno de los mayores productores y exportadores de superfoods, hortalizas y frutas finas. En este contexto, Danper, empresa peruana referente, contribuye al crecimiento inclusivo y a la seguridad alimentaria mundial mediante un modelo empresarial orientado a generar retornos financieros atractivos y un impacto social medible y positivo.
"Estoy convencida de que el impacto social no compite con la rentabilidad, sino que la complementa y la preserva en el largo plazo", afirmó Bazán. La integración vertical de Danper, a través de sus empresas comercializadoras, permite ampliar su participación en la cadena de valor, asegurar la calidad desde el campo hasta el anaquel y acercarse al consumidor final, mejorando la eficiencia y capturando mayor valor.
La estrategia de Danper se fundamenta en la creación de Valor Compartido, conectando la rentabilidad de la empresa con el progreso de trabajadores, comunidades y agricultores. Bazán detalló que la compañía impulsa iniciativas en salud, educación, equidad de género y cadenas productivas, que no solo fortalecen la productividad de estos actores clave, sino también la competitividad de Danper.
La empresa mide el impacto social con el mismo rigor que los resultados financieros. En colaboración con BID Invest, Danper evalúa el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) entre sus trabajadores y sus familias, permitiendo enfocar las inversiones en programas que realmente transforman vidas.
Los resultados muestran que el IPM en Danper es del 28%, notablemente inferior al 42% registrado en Perú. Además, un trabajador que culmina la escuela reduce en 48 puntos porcentuales la probabilidad de que su hogar experimente pobreza multidimensional, evidenciando el éxito del programa CEBA Danper, que acerca la educación a la empresa sin que los trabajadores deban abandonar su puesto.
"Estos resultados demuestran que cuando una empresa competitiva y con propósito invierte, genera retornos financieros atractivos, transforma vidas y construye futuro", concluyó Rosario Bazán, fuente de esta información y principal impulsora del modelo de Danper.