(Agraria.pe) Días atrás, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego aprobó un acuerdo para desarrollar el “Proyecto papas biofortificadas con hierro para contribuir a la reducción de la anemia”, que tendrá un financiamiento total de US$ 253,330.
Este proyecto será implementado por el INIA, el Centro Internacional de la Papa, la Universidad Nacional Agraria La Molina, y la Universidad Nacional de Huancavelica y el Grupo Yapani, quienes pondrán en valor este desarrollo de variedades de papas biofortificadas con hierro (Kallpa Yawri y Puka Yawri), que contienen hasta un 50 % más de hierro que las variedades tradicionales cultivadas en Perú.
“Hay que resaltar que las variedades biofortificadas con hierro son resistentes al tizón tardío (hongos) y presentan una amplia adaptación, estabilidad y buen rendimiento; además son altamente nutritivas, contribuirán a combatir la anemia y a coadyuvar a una alimentación saludable”, comentó al respecto Jorge Roberto Niño de Guzmán, Senior Associate en Ayuda Alimentaria y Logística Humanitaria en World Food Program (WFP).
El especialista recordo, sin embargo, que a mediados del año 2024, se anunció que en el laboratorio del Centro Internacional de la Papa, (fundado en el año 1971), se habían creado dos especies de papa: Kallpa yawri y Puka yawri, que se presentaban como la posible solución a la anemia tras 10 años de investigación constante. “Para llegar a este descubrimiento, se generaron más de 10 mil genotipos de papa para evaluar su adaptación a distintas condiciones climáticas. El experimento, llevado a cabo en regiones del norte, centro y sur del Perú, escogió únicamente 30 clones de los 10 mil, donde no solo se buscó asegurar una buena adaptabilidad al medio ambiente, sino también una eficiente absorción del hierro”, apuntó.
Gracias a un programa de mejoramiento, estos tubérculos biofortificados han demostrado que las papas de pulpa amarilla asimilan mejor los nutrientes que las de pulpa morada. Además, se ha demostrado que cuentan con una mayor capacidad de absorción de nutrientes en diversos alimentos que van desde frutas y verduras hasta legumbres como las lentejas y los frijoles.
“En los últimos tiempos han existido varios intentos de desarrollar papas biofortificadas. Tal es el caso de la papa INIA 328 – Kulli Papa (papa morada) que se presentó en el 2018, indicando que poseía un alto contenido en hierro (23 mg/100 gr) y zinc (19 mg/100 gr), lo que representaba un porcentaje muy superior a las papas comerciales de consumo, cuyos contenidos están por debajo de los 11 mg/100 gr, en ambos elementos, y que además el flamante tubérculo se destacaba por su alto contenido de polifenoles o antioxidantes (con 189% más del promedio de variedades de papas nativas) que contribuyen a prevenir ciertos tipos de cáncer, sin embargo siempre existe un limitante en cuanto a la distribución de toda la comunidad agrícola”, concluyó.