31 marzo 2025 | 10:10 am Por: Redacción

Dato refleja una de las principales problemáticas de un sector

El 59.2% de los productores café peruano son informales

El 59.2% de los productores café peruano son informales
El café peruano, reconocido por su calidad y sabor, tiene el potencial de consolidarse como un motor de desarrollo social en el país. Sin embargo, a pesar de generar más de 2 millones de empleos directos e indirectos, sigue luchando contra barreras estructurales como la falta de financiamiento, la capacitación técnica y los efectos del cambio climático.

(Agraria.pe) El café peruano, reconocido internacionalmente por su calidad, enfrenta un panorama complejo en el ámbito local. Según un informe del Ministerio de la Producción, el 59.2% de los empleos en la industria cafetalera son informales, lo que compromete la estabilidad económica de miles de trabajadores. Este dato refleja una de las principales problemáticas de un sector que, a pesar de generar más de 2 millones de empleos directos e indirectos, sigue luchando contra barreras estructurales como la falta de financiamiento, la capacitación técnica insuficiente y los efectos del cambio climático.

De acuerdo con el mismo informe, la producción de café en el Perú ha mostrado fluctuaciones significativas en los últimos años. Entre 2019 y 2023, el sector experimentó una caída del 23.1% en 2022, seguida de una recuperación del 6.5% en 2023. Estas cifras evidencian la vulnerabilidad de la industria frente a factores externos, como las condiciones climáticas adversas y la volatilidad de los mercados internacionales.

El impacto económico y social del café en el Perú
El café es una de las principales exportaciones agrícolas del país, representando el 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional. Sin embargo, su importancia va más allá de las cifras macroeconómicas. Según el Ministerio de la Producción, la caficultura es el sustento de miles de familias en regiones como Quillabamba, donde agricultores como Johanna Paternina, fundadora de la organización Asurimak, enfrentan diariamente los retos de un mercado que no siempre es justo.

“La caficultura es el motor económico de miles de familias alrededor del país, pero seguimos luchando contra la falta de acceso a financiamiento y mercados justos. En el Perú, el quintal de café se vende muy por debajo de su valor real, y eso es inviable para una familia que desea vivir de este cultivo”, afirmó Paternina. Además, destacó la necesidad de mayor apoyo estatal para garantizar la sostenibilidad de los cultivos y brindar capacitación técnica a los productores, quienes muchas veces carecen de información para mejorar la calidad de su producto.

Plan Nacional de Acción del Café Peruano: avances y desafíos
En 2018, el gobierno peruano lanzó el Plan Nacional de Acción del Café Peruano (2018-2030), una estrategia diseñada para mejorar la competitividad del sector. No obstante, su implementación ha sido lenta, lo que ha limitado su impacto en la resolución de problemas clave como la informalidad laboral y la falta de acceso a financiamiento.

El plan también busca fomentar el consumo interno de café, un aspecto en el que el Perú aún tiene mucho por avanzar. Según datos oficiales, el consumo per cápita de café en el país es de apenas 1,4 kilogramos al año, una cifra significativamente menor en comparación con países como Colombia y Brasil, donde el consumo alcanza los 2,5 y 6 kilogramos anuales, respectivamente.

“El café peruano tiene un reconocimiento internacional creciente, pero internamente aún no logramos consolidar una cultura de consumo fuerte. Es fundamental fomentar el consumo local y educar a los peruanos sobre la gran calidad de nuestro producto. Aprender a valorar lo nuestro”, señaló Paternina.

Café peruano: certificaciones y acceso a mercados premium
A pesar de los desafíos, el café peruano sigue destacándose en el mercado internacional, especialmente en el segmento de café orgánico. Las certificaciones de comercio justo y sostenibilidad han permitido a los productores acceder a mercados premium, donde los precios son más competitivos. Sin embargo, la adopción de estas certificaciones sigue siendo limitada debido a la falta de recursos y de información entre los agricultores.

El fortalecimiento del sector cafetalero requiere un esfuerzo conjunto entre el Estado, el sector privado y las comunidades productoras. Según el Ministerio de la Producción, es fundamental mejorar el acceso a financiamiento, promover el consumo interno y garantizar la capacitación técnica para que el café peruano continúe siendo un pilar económico y social del país.

Rol del cambio climático en la producción cafetalera
El cambio climático es otro factor que afecta directamente a la producción de café en el Perú. Las variaciones en las temperaturas y las precipitaciones han alterado los ciclos de cultivo, reduciendo los rendimientos y aumentando los costos de producción. Este fenómeno, combinado con la falta de acceso a tecnologías adaptativas, ha puesto en riesgo la sostenibilidad de muchas plantaciones.

En este contexto, la caficultura peruana enfrenta el desafío de adaptarse a las nuevas condiciones climáticas mientras busca fortalecer su competitividad en el mercado global. La implementación de prácticas agrícolas sostenibles y el acceso a financiamiento para la modernización de los cultivos son pasos esenciales para garantizar el futuro del sector.

Fuente: Infobae

 

 

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