(Agraria.pe) La evolución de las áreas certificadas para los arándanos de exportación en el Perú da una pista del camino ascendente que este cultivo ha ido experimentando como negocio de alcance global, con cambios dramáticos en pocas temporadas.
De acuerdo a información del Senasa, en la temporada 2016-2017, nuestro país contaba con solo 1,932 hectáreas del berry, un cifra que dio un salto importante para la campaña siguiente (2017-2018), cuando llegó a 4,646 hectáreas certificadas. Esto significó entonces un incremento de 2,714 hectáreas.
Sin embargo, los saltos en adelante serían mayores: para la temporada 2018-2019, las áreas certificadas llegaron a 8,049 (3,403 más que en la previa), y para la temporada 2019-2020, no pararon hasta las 10,714 hectáreas (2,665 más que en la anterior).
Ya para la campaña 2020-2021 el ritmo se mantuvo y se llegó a 13,936 hectáreas (3,222 más que en la previa); y para la temporada 2021-2022 se dio el salto hasta las 16,793 hectáreas (2,857 más). Entrados en el periodo 2022-2023, las áreas certificadas se establecieron en 18,660 (1,867 más).
El único momento en que se vio un descenso en esta progresión fue en la campaña 2023-2024, cuando las áreas sumaron 18,354, lo que significó un retroceso de 306 hecáreas con respecto a lo que se había alcanzado en la campaña previa.
Pero el ritmo se retomó para la siguiente, 2024-2025, cuando se superaron las 20 mil hectáreas, llegando precisamente a 20,490, revelando un incremento de 2,136 frente a la anterior.
Ascenso y caída de Biloxi
En cuanto a las variedades, los datos de Senasa son claros demostrando que en por varios años la variedad Biloxi fue la dominante en el mercado peruano en hectáreas certificadas. De hecho en la campaña 2016-2017 representó el 58% del total nacional; en tanto que en la campaña 2017-2018 alcanzó su pico más alto representando el 66% del total frente a las demás variedades.
En la siguiente campaña (2018-2019), disminuyó ligeramente hasta el 61%. Y para la 2019-2020, su participación aún era alta con el 50%. Pero es desde ese punto que empieza su declive, pues ya para la campaña 2020-2021 su participación se reduce drásticamente al 38% del total. En ese periodo cobra un gran protagonismo la variedad Ventura, que se hace con el 34% de la participación.
Para la campaña 2022-2023, la gama de variedades en Perú se configura de la siguiente manera: Ventura con 30%, Biloxi con 27%, Rocio con 7%, y un gran 36% que se reparte en la categoría Otros, donde se conjugan diversas variedades.
Es en este momento que la categoría Otros empieza a convertirse en la principal, y en la campaña 2023-2024 llega al 42%, dejando a Ventura con 28% y a Biloxi con 20%. Pero es aquí donde otro protagonista aparece: Sekoya Pop, que alcanza el 10% de las hectáreas certificadas.
La temporada 2024-2025 en tanto, vio la consolidación del conjunto de Otras en un 44%, mientras que Ventura vuelve a caer y llega a 26%, y Biloxi se reduce aún más hasta el 16%. Mientras, Sekoya Pop avanza y llega al 14%, demostrando que el árandano es un sector altamente dinámico, donde el protagonismo en muchos sentidos puede variar rápidamente.