(Agraria.pe) El sector de exportación de frutas en Brasil ha experimentado una notable evolución en la última década, pasando de generar 500 millones de dólares a 1.300 millones de dólares en 2024. A pesar de que el país exporta solo el 3% de su producción anual, el crecimiento es evidente y las oportunidades en mercados internacionales están en expansión. "Hemos conseguido acceso a más de 19 destinos donde antes no podíamos operar", destacan desde la Asociación Brasileña de Productores y Exportadores de Frutas (Abrafrutas).
El mercado global sigue mostrando un gran interés por las frutas tropicales, especialmente en Europa, donde los estándares de calidad y sostenibilidad están en constante evolución. En cuanto a Asia, las expectativas son prometedoras: "Apenas estamos comenzando los envíos, pero creemos firmemente que será el territorio con mayor crecimiento, por encima del promedio global".
Entre los productos más destacados de Brasil en la actualidad, el mango, el melón y la lima encabezan las exportaciones, mientras que el aguacate y los arándanos se perfilan como productos emergentes. Gracias a su diversidad climática, el país puede aprovechar ventanas comerciales estratégicas y mantener un suministro constante a lo largo del año.
El principal obstáculo para los exportadores brasileños es la infraestructura logística. "Es el desafío número uno", admiten en Abrafrutas. Las mejoras en transporte y almacenamiento son esenciales para fortalecer la competitividad en el mercado internacional. Además, los costos de producción han aumentado de manera continua, sumado a la creciente implementación de barreras comerciales en distintos países.
Otro factor crucial es el cambio climático. "Las condiciones han sido impredecibles, y la confiabilidad de los datos climáticos históricos ya no es suficiente para planificar la producción", afirman. Para enfrentar estos desafíos, el sector está apostando por nuevas tecnologías y modelos de producción más eficientes y sostenibles.
La certificación y el cumplimiento de estándares internacionales como GlobalGAP son fundamentales para los exportadores brasileños. "El 100% de nuestros miembros cuentan con esta certificación, y muchas empresas han adoptado estándares adicionales como Rainforest Alliance y Fair Trade". La integración de principios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) también ha sido clave para fortalecer la responsabilidad empresarial en el sector.
En términos de innovación, el uso de insumos biológicos está ganando protagonismo en la agricultura tropical brasileña. "Es la mejor manera de controlar plagas y enfermedades, reduciendo el uso de químicos y alineándose con las expectativas del consumidor sobre seguridad alimentaria y sostenibilidad".
Los consumidores de todo el mundo están cada vez más abiertos a nuevas experiencias gastronómicas, lo que representa una oportunidad para la diversificación del portafolio de exportación brasileño. Productos como el açaí y otras frutas amazónicas han ganado reconocimiento y podrían consolidarse aún más en los mercados internacionales.
Abrafrutas está trabajando activamente en la promoción global de las frutas brasileñas, participando en ferias internacionales y organizando acciones con embajadas para destacar la calidad, la seplaza.esguridad y los sabores únicos de sus productos. "La competitividad es el resultado de la innovación, los sabores inigualables y la calidad en los productos y servicios. Contamos con muchas historias positivas que compartir con la comunidad frutícola y nuestros clientes".
"Brasil es una excelente alternativa para garantizar un suministro continuo de frutas tropicales de calidad, producidas de manera segura y respetando el medio ambiente", concluyen.
(freshplaza.es)