(Agraria.pe) El mundo se enfrenta a niveles de inseguridad alimentaria históricamente altos. Una de cada 11 personas en el mundo se enfrentó al hambre en 2023 y millones más sufren de desnutrición, lo que amenaza el desarrollo humano, especialmente en aquellos que ya son vulnerables, exponiéndolos a un riesgo mayor.
Así lo indicó el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, quien señaló que su representada ayuda a los países a transformar los sistemas alimentarios para que sean más eficientes, inclusivos, más resilientes y más sostenibles.
Para abordar estos desafíos y satisfacer las necesidades actuales y futuras de la seguridad alimentaria, dijo que las legumbres aportan diversidad a los sistemas agroalimentarios, a los sistemas agrícolas y a las dietas. “Las legumbres contribuyen a la salud de los suelos y tienen una huella medioambiental reducida. También ayudan a aumentar la fertilizad del suelo y de esta manera optimizar el uso de fertilizantes”.
Agregó que las legumbres son cultivos estratégicos ya que nos permiten producir más con menos recursos, nos permiten mejorar la productividad agrícola y reducir los impactos negativos en el ambiente; además, son alimentos ricos en nutrientes, llenos de proteína, fibra, vitaminas y minerales esenciales para nuestra salud.
Por esas razones, destacó, las legumbres son una importante contribuyente a las 4 mejoras: mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor sin dejar a nadie atrás.
“En el Perú, el tarwi es una legumbre muy conocida, tiene múltiples beneficios, incluidos los ambientales, nutricionales, culturales y sociales. Este cultivo puede crecer en condiciones adversas, prosperar con poca agua y tiene un alto valor nutricional”, sin embargo, indicó que sigue subutilizado, por eso la FAO junto al Gobierno Peruano trabajan juntos para aprovechar todo el potencial de esta importante legumbre.
Qu Dongyu señaló que para conocer más sobre el potencial de las legumbres, se necesita: 1. Trabajar de manera cojunta todos los socios pertinentes, incluidos el sector público y privado. 2. Estimular la innovación, ya que se necesita centrarnos en el desarrollo de nuevas variedades, con mejores características agronómicas, así como en la maquinaria moderna necesaria para facilitar la producción agrícola y crear nuevas y mayores oportunidades de mercado. 3. Aumentar la inversión en legumbres y hacerlas accesibles a todos.
“La FAO sigue comprometida en apoyar a sus miembros en el avance del trabajo sobre las legumbres y a contribuir importantes asociaciones para lograr un mayor impacto.
Nuestro trabajo con Perú es un excelente ejemplo de esa colaboración fecunda. Celebremos las legumbres como semilla de diversidad para nuestros sistemas agroalimentario”, finalizó el director general de la FAO.