(Agraria.pe) Como peruanos, muchas veces nos jactamos de ser un país potencia en alimentos, pero ¿realmente lo somos? “Si analizamos los volúmenes que exportamos, seremos potencia mundial en no más de 4 de los 18 alimentos hortofrutícolas que el Perú exporta”, sostiene José Antonio Castro Echecopar, gerente general de Agrokasa, abriendo así el debate sobre el rol real del país en la industria alimentaria y su visión de futuro.
Recordó que, en 2024, Perú batió récords y exportó US$11,000 millones en productos hortofrutícolas frescos. Y puso en contexto refiriendo que en 2024 México exportó aproximadamente US$ 20,000 millones, España alrededor de US$ 18,000 millones y Chile cerca de US$ 10,000 millones.
“Si realmente queremos ser una potencia alimentaria y de productos agrícolas, lo primero que debemos hacer, tanto el sector privado como el Estado, es creer que podemos lograrlo y visualizar nuestra capacidad para convertirnos en un verdadero referente mundial”, apuntó.
En esa línea, explicó que para que nuestras agroexportaciones sean una fuente sostenible de divisas, que son el verdadero motor del crecimiento económico de un país, y que esto se refleje en inversiones descentralizadas y en oportunidades formales para tantos peruanos, los empresarios del sector agroexportador deben unirse y compartir una misma visión estratégica. Además, dijo, el Estado peruano debe tener una política genuina de fomento a la inversión privada, a la investigación y al desarrollo de nuevos productos en las diversas regiones del país.
“Los productos agrícolas, al igual que cualquier otro, tienen ciclos. Como sector agroexportador debemos preguntarnos: ¿vamos a seguir plantando y cultivando solo mas de lo mismo, para exportar/vender en la misma época del año? ¿Valdrá la pena hacerlo sin una estrategia nacional? ¿Será sostenible sin políticas de Estado y sin promoción internacional?”, cuestionó.
Y observó que, si queremos que el mundo consuma más productos peruanos, debemos ampliar nuestra canasta de productos, los cuales deben ser promovidos bajo estrategias elaboradas por el sector privado y con políticas de Estado sostenibles.
José Antonio Castro concluyó con un mensaje directo a quienes considera los principales protagonistas: “Es el sector privado el llamado a unirse, compartir una visión común y consolidar una estrategia nacional e internacional. Además, conociendo nuestra realidad, es el sector privado quien debe elaborar y proponer una política de Estado que nos encamine hacia el objetivo de convertirnos en una potencia alimentaria mundial, si es que de verdad queremos serlo”.