COLUMNA DE:
Miguel Ordinola

Miguel Ordinola

Secretario Ejecutivo-Alianza de Aprendizaje Perú - Docente de Post Grado de la Pontificia Universidad Católica del Perú
26 agosto 2026 | 09:37 am Por: Miguel Ordinola

Servicios por Impuestos: puede ser una oportunidad para la agricultura peruana

Servicios por Impuestos: puede ser una oportunidad para la agricultura peruana

El mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) se empezó a trabajar en el Perú en el año 2008 tras la dación de la Ley N° 29230, aunque la ejecución práctica de los primeros proyectos y el impulso fuerte del sistema comenzaron propiamente en 2009. Este año se ha incluido la opción de Servicios por Impuestos (SxI), que permite que empresas privadas financien directamente proyectos públicos a cambio de deducciones tributarias. El reglamento publicado en marzo 2026 indica: “Las Entidades Públicas pueden priorizar y ejecutar Servicios que resulten necesarios para garantizar la atención oportuna de las necesidades de los beneficiarios en zonas rurales, de frontera o de emergencia, mediante los procedimientos establecidos en la Ley y el presente Reglamento en las siguientes materias: Salud, Educación, Saneamiento”. A pesar de que todavía no se ha priorizado el sector agrario, el potencial de este instrumento para el sector —especialmente en el ámbito de la agricultura familiar— es enorme y aún poco explorado.

La agricultura peruana enfrenta desafíos estructurales: baja productividad, fragmentación de la tierra, limitada tecnificación y vulnerabilidad climática. En este contexto, el SxI puede convertirse en una herramienta estratégica para canalizar inversión privada hacia proyectos rurales, fortaleciendo la competitividad y la sostenibilidad de la agricultura familiar.

Este mecanismo permite que una empresa privada ejecute directamente un proyecto de inversión pública —por ejemplo, un sistema de riego o una planta de procesamiento— y deduzca el monto invertido de su Impuesto a la Renta. El Estado valida el proyecto, supervisa su ejecución y, una vez culminado, reconoce el crédito tributario correspondiente.

En teoría este esquema genera un triple beneficio: i) El Estado acelera la ejecución de obras sin comprometer recursos fiscales inmediatos; ii) Las empresas mejoran su reputación y fortalecen vínculos con comunidades rurales; iii) Los agricultores acceden a infraestructura y servicios que antes eran inaccesibles por falta de presupuesto público.

Para que el SxI se aplique eficazmente a la agricultura peruana, se requiere adaptar el mecanismo a las particularidades de los territorios. Algunas líneas de acción posibles son:

  1. Infraestructura hídrica y riego tecnificado

El déficit de infraestructura de riego afecta a más del 60% de las unidades agropecuarias familiares. Las empresas agroindustriales o mineras podrían financiar: Construcción y mantenimiento de canales y reservorios comunales en zonas altoandinas; Implementación y operación de sistemas de riego por goteo o aspersión en valles intermedios; Plantas de tratamiento de aguas residuales para uso agrícola. Por ejemplo, una empresa agroexportadora de Ica podría ejecutar un proyecto de riego tecnificado para pequeños productores de palta y uva en zonas colindantes, mejorando la eficiencia hídrica y reduciendo conflictos por el uso del agua.

  1. Centros de acopio y transformación

La falta de infraestructura postcosecha y su manejo limita la capacidad de los agricultores para acceder a mercados formales. El SxI podría financiar: Centros de acopio y refrigeración para productos perecibles (papa nativa, quinua, hortalizas); Plantas de transformación primaria (secado, molienda, empaquetado); Laboratorios de calidad y certificación para exportación. Un caso hipotético: una empresa alimentaria podría construir un centro de acopio de granos andinos en Ayacucho, administrado por cooperativas locales, y deducir la inversión de su impuesto a la renta.

  1. Infraestructura digital y servicios de extensión

La digitalización del agro es clave para mejorar la productividad. El mecanismo podría aplicarse a: Plataformas de información climática y precios agrícolas; Centros de capacitación digital rural; Redes de conectividad satelital o internet rural. Por ejemplo, una empresa tecnológica podría implementar una red de conectividad agrícola en Cajamarca, permitiendo que los productores accedan a datos meteorológicos y asesoría técnica en tiempo real.

  1. Infraestructura vial rural

El transporte es un cuello de botella para la comercialización. Las empresas podrían financiar: Construir y mantener caminos rurales y puentes menores que conecten zonas productivas con mercados locales; Mantenimiento de vías agrícolas mediante convenios con gobiernos regionales. Un ejemplo concreto sería la construcción de un camino de acceso para productores de café en San Martín, ejecutado por una empresa exportadora que busca mejorar la logística de su cadena de suministro.

Hay que indicar que modelos similares se han aplicado en otros países con éxito: En Colombia, un programa ha permitido que empresas financien vías rurales y sistemas de agua en zonas agrícolas del Cauca y Nariño. En Chile, los convenios público-privados han impulsado la tecnificación del riego y la infraestructura de exportación frutícola. El Perú puede aprender de estas experiencias para adaptar el SxI al contexto de la agricultura familiar, donde la escala de los proyectos debe ser menor pero el impacto social es mayor.

Para que el mecanismo funcione en el agro, se requiere: i) Identificación de proyectos elegibles por parte del MIDAGRI y los gobiernos regionales; ii) Simplificación de trámites para proyectos de pequeña escala; iii) Participación de cooperativas y asociaciones como beneficiarias directas; iv) Supervisión técnica para garantizar la calidad y sostenibilidad de las obras.

Además, es fundamental que el mecanismo se articule con programas como Agro Rural, Agroideas, Agromercado y programas de financiamiento, creando sinergias entre inversión privada y política pública.

En el siguiente cuadro se presentan algunos casos potenciales de aplicación:

Potenciales intervenciones con SxI

Región

Proyecto SPI propuesto

Empresa potencial

Impacto esperado

Piura

Sistema de riego y reservorio para productores de mango

Empresa agroexportadora

Mejora de productividad y reducción de pérdidas

Junín

Centro de acopio y secado de café

Empresa de alimentos

Incremento de calidad y acceso a mercados

Puno

Planta de transformación de quinua

Empresa minera con operaciones cercanas

Valor agregado y empleo local

Arequipa

Red de conectividad agrícola

Empresa tecnológica

Digitalización y acceso a información climática


La aplicación del SxI al sector agrícola podría generar: Reducción de brechas de infraestructura rural; Mayor formalización y asociatividad; Incremento de productividad y competitividad; Desarrollo territorial equilibrado. Además, permitiría que las empresas privadas se involucren directamente en el desarrollo rural, fortaleciendo la responsabilidad social empresarial y la cohesión territorial.

El mecanismo de Servicios por Impuestos representa una oportunidad para redefinir la relación entre Estado, empresa y comunidad rural. Su aplicación al sector agrícola no solo permitiría ejecutar obras urgentes, sino también integrar la agricultura familiar al circuito económico nacional.

Si el Perú logra adaptar este instrumento con visión territorial y enfoque inclusivo, podría convertirse en un mecanismo clave para promover el sector rural, capaz de conectar la inversión privada con el bienestar de miles de familias agricultoras. La agricultura peruana necesita más inversión, pero sobre todo necesita inversión que produzca resultados.